Las ayudas a la innovación a PYMES y universidades, en el alambre

Las economía de algunas pymes españolas está sufriendo un duro revés desde que se dio a conocer la decisión tomada por el Ministerio de Industria y que conlleva a la devolución ipsofacto de las ayudas en forma de subvenciones y crédito que se les concedieron a través del Plan Avanza I+D 2010-2015.

La decisión, que afecta a más de doscientas empresas y numerosas universidades, y que atañe a más del 75% de los fondos otorgados (900 millones de un total de 1.236 de euros, dotación que según documentos públicos iba a ser en principio de 2.312 millones), se apoya en el incumplimiento por parte de los beneficiarios, según este organismo público, de los preceptos bajo los cuales se concedieron las ayudas.

Los afectados ven injusta la decisión

La respuesta de los portavoces de las empresas y universidades no se ha hecho esperar, y todos coinciden en que, tras un periodo en el cual no se ha producido ningún problema en cuanto a incumplimiento de las condiciones establecidas, se han encontrado, de modo extrañamente precipitado, con auditorías imposibles de superar con éxito por la práctica totalidad de inspeccionados.

En concreto, Industria exige la «devolución de los fondos en los casos de incumplimiento de los objetivos técnicos y de innovación de los proyectos, así como de la adecuación técnica y económica del personal, el material y de las subcontrataciones empleadas en los proyectos objetos de ayudas».

Por ejemplificar alguno de estos requisitos incumplidos, el Ministerio de Industria exige el reintegro de las ayudas a empresas y organismos que «han sustituido los SMS por aplicaciones como Whatsapp, ya que no estaban especificadas en el origen del proyecto de hace cinco años».

Además, la devolución de las ayudas se exige sin un margen temporal que permita a los afectados afrontar el pago y garantizar la estabilidad económica de su actividad, llegándose al embargo de fondos por medio de la Agencia Tributaria.

Grandes empresas también se ven afectadas

Telefónica, HP o Tecnocom son algunas de las empresas de mayor dimensión que también han sido afectadas, aunque cabe esperar que para estas el impacto negativo sea menor.