Cómo hacer un “brainstorm” eficaz y productivo para nuestra empresa

lluvia de ideas brainstorm brain storm

¿Cuándo y por qué llevar a cabo un “brainstorm”, lluvia de ideas?

Podemos utilizar la lluvia de ideas para resolver todo tipo de problemas (negocios, administración pública, servicios, familiar, personal…). Es importante tener un problema que sea específico y que este se pueda verbalizar y convertir en una pregunta.

¿Qué necesitamos?

Un problema/desafío específico expresado como una pregunta o con una pregunta.

Un grupo de entre 5 y 10 personas, preferiblemente un grupo mixto de hombres y mujeres, expertos y no expertos. El grupo puede contener al presidente, gerentes, directores, trabajadores, limpiadores. Todos pueden tener ideas que puedan ayudar a resolver el problema.

Y un mediador o coordinador que asegure que se siguen algunas reglas básicas.

¿Cómo hacer una lluvia de ideas en el espacio de trabajo?

El líder u otro miembro introduce el problema. El problema se expresa como una pregunta, (esto se puede hacer antes de la reunión, o como primer paso en la reunión).

El problema se explica de manera que todos los miembros del grupo entiendan su esencia.

Algunos datos/detalles sobre el problema se proporcionan antes de comenzar la lluvia de ideas.

El grupo se reúne en un semicírculo y comienzan a abordar el problema. Todos simplemente expresan sus ideas. Todas las ideas son bienvenidas, ideas simples, ideas locas. Queremos tantas ideas como sea posible. Cuantas más ideas, mejor.

Ningún miembro del grupo, incluido el líder, tiene permitido criticar ninguna idea. Se alienta a todos a usar las ideas de otros miembros del grupo para llegar a otra idea.

Todas las ideas son registradas por un anotador (puede ser el líder u otra persona) en un lugar donde todos los miembros del grupo pueden ver las ideas. La forma más fácil de registrar las ideas es en forma de una lista en una pizarra. No tomamos nota de las ideas palabra por palabra, pero tratamos de usar palabras clave o frases cortas.

Así poco a poco a lo largo de la jornada del “brainstorm” podremos sacar muy buenas conclusiones, una idea final (en el mejor de los casos) y siempre, una buena batería de opciones y caminos a seguir para que los desarrolladores del plan, servicio, producto o estrategia de nuestra empresa descubran esa idea brillante escondida entre todas las cabezas de las empresa.