El emprendedor se muestra reacio a la internacionalización

La internacionalización o el abrir las puertas de nuestro negocio al resto del mundo, más allá de las fronteras españolas, ha sido práctica habitual en las empresas de nuestro país desde que la globalización diese como resultado el flujo constante de información, productos y personas a nivel internacional, sin importar la distancia: si tomamos los dos años pretéritos como elementos que comparar, vemos como en 2016 el comercio exterior de las iniciativas emprendedoras de empresas afincadas en nuestro territorio supuso un crecimiento del 6,9% interanual con respecto a 2015 según el Informe Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2016. Pero, ¿es engañoso este dato? debemos de poner la lupa en los años anteriores para valorar la verdadera salud actual de la internacionalización de las empresas españolas.

Aquellos maravillosos años

Como si de la mítica serie de televisión se tratase, nos encontramos tiempos mejores si echamos la vista atrás en el tiempo: antes de la crisis (2006) el 40% de los emprendedores vendía sus productos en el extranjero, casi 13 puntos por encima de la cifra de 2016 (27,8%) y prácticamente el doble que en 2015 (20,9%), cifras que nos indican que, a pesar de que el viento reciente parece empujar este tipo de iniciativas, la crisis animó a muchos a plegar velas y fondear en aguas patrias (destaca el 16,7% de 2011, año crítico dentro del contexto de dificultad económica vivido a escala global).

En la misma línea, vemos cómo el informe nos muestra que los emprendedores españoles, aunque menos activos de puertas hacia afuera, se aferran a sus proyectos: si bien las iniciativas emprendedoras con menos de tres año y medio de vida sufrieron un descenso de medio punto entre 2015 y 2016 (5,7% y 5,2, respectivamente), el abandono empresarial es casi la mitad que en países de nivel similar en cuanto a economías basadas en la innovación.

En último lugar, cabe mencionar que, según el documento, los españoles muestran voluntad en el emprendimiento puesto que mientras siete de cada diez lo hacen porque creen que de verdad existen oportunidades de negocio, solo tres lo hacen por pura necesidad.